martes, 15 de mayo de 2012
DE ALIAS EL PAPI A LIGEROS DE EQUIPAJE
Caracas hay una vitrina teatral interesante si vemos por ejemplo como se desenvuelve las nuevas generaciones de teatristas. Son muchos pero sus potenciales a pesar de ser disímiles muestran de a poco como marcan sus trabajos escénicos con pasión, anhelo de calar, exhibir experiencias adquiridas en estudios o en praxis directa así como por concebir propuestas donde la dramaturgia nacional o de autorías foráneas aborden linderos temáticos capaces de reinterpretar los conflictos socioculturales de los últimos cuarenta años o bien para dar a conocer sus particulares perspectivas sobre lo que representa el reto de la dirección o el trabajo con el actor por solo mencionar algunos aspectos visibles desde sus respectivas producciones escénicas.
Es así que, entre el jueves 10 al sábado 12 de mayo confronté en espacios del centro oeste de Caracas dos trabajos: el primero, titulado Alias el Papi que despliega una crítica visión dramatúrgica y resolución de puesta en escena por Luís Vicente González dentro de la Sala Horacio Peterson de la UNEARTE por parte del grupo La Mafia Teatro, colectivo que supo colocar ante la mirada del espectador, solvencia actoral, texto actualizado y dirección cónsona.
Lo que he de rescatar de Alias el Papi es tanto un discurso que supo retratar la historia de dos adolescentes de extracción social excluida que andan en pos del sueño por vencer las dificultades que los marca y que deja un sino inexorable a sus vidas. Un texto que muestra un lenguaje rudo y a la vez crítico; una trama que coloca a sus personajes como a quien lo ve desde la platea en un movimiento pendular (que se ganó desde el concepto de bi frontalidad de la puesta) y donde cada oportunidad es frágil narrativo entre una trama de esperanza y un desastre anunciado; un todo envolvente energéticamente asumido desde la asertiva capacidad compositiva de Kevin Jorges y Josmary González quienes otorgaron composiciones orgánicas para motorizar el trasfondo existencial y cuitas emocionales del “Prancaracaspiche” junto a Anita y su vástago que no es culpable de las consecuencias que se derivan de ese submundo marginal.
Actuaciones convincentes en cuanto a técnica del manejo del cuerpo, voz así como la gestualidad expresiva que articula propósitos acordes a las profundas capas que cada papel exigía. Trabajo de dirección dúctil ya que empleó con perspicacia tanto lo musical, lo lumínico y derivar otras significaciones al entorno con lúdica construcción de referentes complementarios a lo textual donde gravitan estos seres trágicos. Propuesta teatral que ganó el interés del público por pertinente y osada. ¡Bravo por Teatro La Mafia!
La segunda producción teatral que visualicé fue dentro del acogedor teatrino del Laboratorio Teatral “Anna Julia Rojas” por parte del grupo Teatro de la Penumbra quienes dieron apoyo a la ópera prima de dirección del joven Fernando Garantón quien efectúo un grato montaje para la obra Ligeros de equipaje del autor chileno Jorge Díaz. Trabajo denso desde las fluidas actuaciones de Daniela Corredor y Anthony Castillo.
El espacio es corto pero daré mi aplauso a Garantón quien demostró que va por lo suyo. Su labor con los actores fue plausible y hace que el texto de Díaz adquiriese significación en la audiencia. Teatro de denuncia política y de exilio. Actuaciones limpias y resolución de puesta que sin ser ostentosa logró crear un clima de interés en el público. Esperamos verlos madurar más y ganar su sitial en lo profesional del teatro joven. ¡Hacia delante ya que tienen con que!
Publicado en Ciudad CCs Mayo 2012
Es así que, entre el jueves 10 al sábado 12 de mayo confronté en espacios del centro oeste de Caracas dos trabajos: el primero, titulado Alias el Papi que despliega una crítica visión dramatúrgica y resolución de puesta en escena por Luís Vicente González dentro de la Sala Horacio Peterson de la UNEARTE por parte del grupo La Mafia Teatro, colectivo que supo colocar ante la mirada del espectador, solvencia actoral, texto actualizado y dirección cónsona.
Lo que he de rescatar de Alias el Papi es tanto un discurso que supo retratar la historia de dos adolescentes de extracción social excluida que andan en pos del sueño por vencer las dificultades que los marca y que deja un sino inexorable a sus vidas. Un texto que muestra un lenguaje rudo y a la vez crítico; una trama que coloca a sus personajes como a quien lo ve desde la platea en un movimiento pendular (que se ganó desde el concepto de bi frontalidad de la puesta) y donde cada oportunidad es frágil narrativo entre una trama de esperanza y un desastre anunciado; un todo envolvente energéticamente asumido desde la asertiva capacidad compositiva de Kevin Jorges y Josmary González quienes otorgaron composiciones orgánicas para motorizar el trasfondo existencial y cuitas emocionales del “Prancaracaspiche” junto a Anita y su vástago que no es culpable de las consecuencias que se derivan de ese submundo marginal.
Actuaciones convincentes en cuanto a técnica del manejo del cuerpo, voz así como la gestualidad expresiva que articula propósitos acordes a las profundas capas que cada papel exigía. Trabajo de dirección dúctil ya que empleó con perspicacia tanto lo musical, lo lumínico y derivar otras significaciones al entorno con lúdica construcción de referentes complementarios a lo textual donde gravitan estos seres trágicos. Propuesta teatral que ganó el interés del público por pertinente y osada. ¡Bravo por Teatro La Mafia!
La segunda producción teatral que visualicé fue dentro del acogedor teatrino del Laboratorio Teatral “Anna Julia Rojas” por parte del grupo Teatro de la Penumbra quienes dieron apoyo a la ópera prima de dirección del joven Fernando Garantón quien efectúo un grato montaje para la obra Ligeros de equipaje del autor chileno Jorge Díaz. Trabajo denso desde las fluidas actuaciones de Daniela Corredor y Anthony Castillo.
El espacio es corto pero daré mi aplauso a Garantón quien demostró que va por lo suyo. Su labor con los actores fue plausible y hace que el texto de Díaz adquiriese significación en la audiencia. Teatro de denuncia política y de exilio. Actuaciones limpias y resolución de puesta que sin ser ostentosa logró crear un clima de interés en el público. Esperamos verlos madurar más y ganar su sitial en lo profesional del teatro joven. ¡Hacia delante ya que tienen con que!
Publicado en Ciudad CCs Mayo 2012
PROYECTOS Y CATEDRAS TEATRALES
De forma singular al abrir mensajes de texto, correos electrónicos, datos recibidos de redes sociales e incluso, dentro del contexto académico de centros universitario se detecta un cierto fenómeno de convocatoria para espectáculos, charlas, encuentros y foros que si bien son necesarios para estar al día en relación a grandes maestros del teatro clásico universal o contemporáneo –sea desde la óptica dramatúrgica o relativos a métodos / técnicas para el actor gestados en el s XX- me hace pensar que se sigue viendo hacia fuera en materia de artes escénicas y no se revalora lo nuestro con la fuerza que merece tener el teatro venezolano del s. XX o del actual milenio.
Para el momento que escribo podría decir que en esta urbe se deberán estar realizar los siguientes eventos: el primero, extensible lo largo del mes de mayo titulado El Encuentro Goldoni Este busca “dar a conocer la obra del llamado padre de la comedia del arte, el dramaturgo italiano del s. XVIII, Carlo Goldoni. Contará con los montajes La viuda astuta bajo la dirección de Dairo Piñeres y con escenificación de Séptimo Piso; El café con puesta en escena de Costa Palamides para el Laboratorio Teatral “Anna Julia Rojas”; La plazoleta una escenificación bajo la responsabilidad de Dairo Piñeres con el Grupo Taller, 2do Nivel de su colectivo Séptimo Piso, Los Chismes de las mujeres y Los batifondos de Chioggia con puesta en escena de Dairo Piñeres; de igual forma se exhibirán los montaje El anticuario con dirección de Yovanny Durán con la agrupación Grupo Teatral 11 y La casa nueva por el Grupo Teatral Escena de Caracas y dirección de Costa Palamides. Se sumarán conferencias (Patricia Linossi, Costa Palamides y Orlando Rodríguez) que tocan aspectos puntuales sobre la vida, obra e impacto de la dramaturgia goldoniana en el marco en la escena europea y mundial.
La idea fundamental del Encuentro Goldoni busca generar un punto de encuentro tanto con grupos profesionales como noveles que efectúan trabajos artístico creativo, de investigación o académico a “partir de la dramaturgia de este trascendente dramaturgo; es revelar aspectos de inquietud desde lo substanciado por este inmortal del teatro universal con la contemporaneidad, en especial, la venezolana. Un encuentro que generará impacto positivo si hay un pleno tanto en lo referido a asistencia a los trabajos exhibidos como de lo que se derive de las conferencias y su intercambio con los estudiantes y profesionales que asumen trabajar con las obras donde la Comedia del arte tenga algo que decir. Un encuentro que se exhibirá en los espacios del Celarg.
Por otro lado y dentro del cronotopo Mayo / Junio / Celarg se dará el Proyecto Strindberg organizado por la conjunción de Hebú Teatro y Teatro del Contrajuego y la presentación de los montajes El pelícano y La señorita Julia: especial oportunidad de espectar con sendos montajes piezas capitales del dramaturgo sueco nacido hacia mediados del s. XIX e, incidencia en los primeros años del s. XX como lo fue August Strindberg. Significativo en la dramaturgia clásica contemporánea dado que no solo se le atribuyó la renovación del drama sueco sino que tras su producción dramatúrgica se haya aristas sobre el teatro del absurdo y de la crueldad. Autor catalogado por algunos investigadores como “misógino” dado el tipo de tratamiento del personaje de la mujer con lo cual le ganó fuertes polémicas con el naciente movimiento feminista. Un autor y algunas de sus obras más representativas que promoverá en propios y extraños, la necesidad de releer sus trabajos y visualizar cuán vigente o no son sus temas en el contexto de un teatro que ya entro a otro milenio. Sin mayor referentes sobre quien la monta (grupo) o dirige, lo cierto es que se está promoviendo desde una institución de alto peso cultural y de seguro creará una dinámica plural y rica para el teatro que en esta ciudad se gesta.
También queda el evento Cátedra Permanente Jerzy Grotowski en su Segunda Jornada que tocará temas y asuntos ligados al Legado y nuevas vías propuesto desde el Teatro Laboratorio creado por una de las personalidades teórico práctica teatrales en la dirección y en el ámbito de los métodos para el trabajo del actor desde mediado del siglo XX en Europa; me refiero al polaco, Jerzy Grotowski (1933 – 1999). Conceptualizador de ideas como que “el teatro propiamente dicho no es un lugar al que se va para un entrenamiento en el arte dramático, sino un lugar de investigación donde un grupo de actores explora las potencialidades dadas en un texto cualquiera [y que según el tipo de concentrado entrenamiento de obras teatrales se posibilita el] reinterpreta constantemente, descubriéndolas de nuevo cada vez” Así con esta clase de actividad se “pretende encontrar los arquetipos míticos en su trabajo, antes que una interpretación literal”
Gracias a la gestión de la Universidad Nacional Experimental de las Artes para el mes Junio no solo se dispondrá de conversatorios y talleres sino de la presencia de uno de sus discípulos más connotados como lo es el actor, profesor y profesor español. Tony Cots (España) quien creó “el proyecto de artes escénicas BASHO, con el que dirige y produce creaciones escénicas y eventos en diferentes partes del mundo”.
Será por tanto un lapso donde figuras de alto vuelo de la dramaturgia o la dirección, clásica o contemporánea hagan presencia vital para que la comunidad teatral (estudiantes, profesores, investigadores y público amante del hecho teatral) convivan, vean, participen y reciban información al día de estos referentes.
Mi única objeción la expongo no a estos eventos sino a la no continuidad de Cátedras como la “César Rengifo” o se generen eventos de similar peso vinculados a promover, estudiar, comprender y actualizar los legados de autores nacionales (de Gilberto Pinto a Isaac Chocrón o de Horacio Petersón a Alberto de Paz y Mateos, por solo decir algo). En fin, entre eventos, la cartelera más álgida que en otros tiempos y las vitrinas como la que se constata en los teatros del centro oeste de Caracas, vemos que hay opciones para ver la fuerza de lo escénico en este año 2012. ¡Veamos y participemos!
Para el momento que escribo podría decir que en esta urbe se deberán estar realizar los siguientes eventos: el primero, extensible lo largo del mes de mayo titulado El Encuentro Goldoni Este busca “dar a conocer la obra del llamado padre de la comedia del arte, el dramaturgo italiano del s. XVIII, Carlo Goldoni. Contará con los montajes La viuda astuta bajo la dirección de Dairo Piñeres y con escenificación de Séptimo Piso; El café con puesta en escena de Costa Palamides para el Laboratorio Teatral “Anna Julia Rojas”; La plazoleta una escenificación bajo la responsabilidad de Dairo Piñeres con el Grupo Taller, 2do Nivel de su colectivo Séptimo Piso, Los Chismes de las mujeres y Los batifondos de Chioggia con puesta en escena de Dairo Piñeres; de igual forma se exhibirán los montaje El anticuario con dirección de Yovanny Durán con la agrupación Grupo Teatral 11 y La casa nueva por el Grupo Teatral Escena de Caracas y dirección de Costa Palamides. Se sumarán conferencias (Patricia Linossi, Costa Palamides y Orlando Rodríguez) que tocan aspectos puntuales sobre la vida, obra e impacto de la dramaturgia goldoniana en el marco en la escena europea y mundial.
La idea fundamental del Encuentro Goldoni busca generar un punto de encuentro tanto con grupos profesionales como noveles que efectúan trabajos artístico creativo, de investigación o académico a “partir de la dramaturgia de este trascendente dramaturgo; es revelar aspectos de inquietud desde lo substanciado por este inmortal del teatro universal con la contemporaneidad, en especial, la venezolana. Un encuentro que generará impacto positivo si hay un pleno tanto en lo referido a asistencia a los trabajos exhibidos como de lo que se derive de las conferencias y su intercambio con los estudiantes y profesionales que asumen trabajar con las obras donde la Comedia del arte tenga algo que decir. Un encuentro que se exhibirá en los espacios del Celarg.
Por otro lado y dentro del cronotopo Mayo / Junio / Celarg se dará el Proyecto Strindberg organizado por la conjunción de Hebú Teatro y Teatro del Contrajuego y la presentación de los montajes El pelícano y La señorita Julia: especial oportunidad de espectar con sendos montajes piezas capitales del dramaturgo sueco nacido hacia mediados del s. XIX e, incidencia en los primeros años del s. XX como lo fue August Strindberg. Significativo en la dramaturgia clásica contemporánea dado que no solo se le atribuyó la renovación del drama sueco sino que tras su producción dramatúrgica se haya aristas sobre el teatro del absurdo y de la crueldad. Autor catalogado por algunos investigadores como “misógino” dado el tipo de tratamiento del personaje de la mujer con lo cual le ganó fuertes polémicas con el naciente movimiento feminista. Un autor y algunas de sus obras más representativas que promoverá en propios y extraños, la necesidad de releer sus trabajos y visualizar cuán vigente o no son sus temas en el contexto de un teatro que ya entro a otro milenio. Sin mayor referentes sobre quien la monta (grupo) o dirige, lo cierto es que se está promoviendo desde una institución de alto peso cultural y de seguro creará una dinámica plural y rica para el teatro que en esta ciudad se gesta.
También queda el evento Cátedra Permanente Jerzy Grotowski en su Segunda Jornada que tocará temas y asuntos ligados al Legado y nuevas vías propuesto desde el Teatro Laboratorio creado por una de las personalidades teórico práctica teatrales en la dirección y en el ámbito de los métodos para el trabajo del actor desde mediado del siglo XX en Europa; me refiero al polaco, Jerzy Grotowski (1933 – 1999). Conceptualizador de ideas como que “el teatro propiamente dicho no es un lugar al que se va para un entrenamiento en el arte dramático, sino un lugar de investigación donde un grupo de actores explora las potencialidades dadas en un texto cualquiera [y que según el tipo de concentrado entrenamiento de obras teatrales se posibilita el] reinterpreta constantemente, descubriéndolas de nuevo cada vez” Así con esta clase de actividad se “pretende encontrar los arquetipos míticos en su trabajo, antes que una interpretación literal”
Gracias a la gestión de la Universidad Nacional Experimental de las Artes para el mes Junio no solo se dispondrá de conversatorios y talleres sino de la presencia de uno de sus discípulos más connotados como lo es el actor, profesor y profesor español. Tony Cots (España) quien creó “el proyecto de artes escénicas BASHO, con el que dirige y produce creaciones escénicas y eventos en diferentes partes del mundo”.
Será por tanto un lapso donde figuras de alto vuelo de la dramaturgia o la dirección, clásica o contemporánea hagan presencia vital para que la comunidad teatral (estudiantes, profesores, investigadores y público amante del hecho teatral) convivan, vean, participen y reciban información al día de estos referentes.
Mi única objeción la expongo no a estos eventos sino a la no continuidad de Cátedras como la “César Rengifo” o se generen eventos de similar peso vinculados a promover, estudiar, comprender y actualizar los legados de autores nacionales (de Gilberto Pinto a Isaac Chocrón o de Horacio Petersón a Alberto de Paz y Mateos, por solo decir algo). En fin, entre eventos, la cartelera más álgida que en otros tiempos y las vitrinas como la que se constata en los teatros del centro oeste de Caracas, vemos que hay opciones para ver la fuerza de lo escénico en este año 2012. ¡Veamos y participemos!
lunes, 23 de abril de 2012
CONTRA EL PROGRESO
Prosiguiendo en el acto de espectar / opinar entorno a lo programado dentro de montajes teatrales expuestos en espacios del centro – oeste de Caracas, seleccioné la reposición que se está mostrando por el grupo Escena de Caracas bajo dirección de Juan José Martín de la pieza del dramaturgo catalán Esteve Soler (1976), Contra El Progreso.
Teatro actual cuyos ejes temáticos son lacerantes; comedia urdida para sacudir la mente de quien la ve, capaz de sacar risa porque en su entramado de comedia hay ciertamente, elementos armados con ingeniosa absurdidad plenos de tono zahiriente que provoca una risa nerviosa y que nos hace dudar después el ¿por qué me río? Con hábil filigrana del entramado diálogal se dibujan situaciones y se exponen personajes reconocibles pero multi significantes.
Soler lanza con filoso humor una profunda capacidad de urdir escenas minimalistas y tras la urdimbre es estas cada trama propone reflexiones relativas a la ausencia de humanidad en los seres, a la perdida de la inocencia en pos de un maligno progreso, remarca un mordaz reproche al mercantilismo de religiones y situar una acérrima crítica a la sociedad depredadora.
Contra El Progreso es parte de la trilogía conforma desde 2008 por obras como piezas como: Contra El Amor y Contra la Democracia tras las cuales apuntala historias individuales o compartidas con cadencias lúgubres, posición siniestra y hasta “grotesca” el armado de atmósferas de absurdidad en cuyos discurrir argumental sabe calar en gustos disímiles pero, haciéndoles deleitarse con ellas como si degustasen un té endulzado con soda cáustica.
Contra El Progreso, fue estrenada en el foso de la Sala “Anna Julia Rojas” de la UNEARTE alredor de mayo de 2011 y posteriormente insertada en la grilla del Festival de Teatro de Caracas hacia el mes de noviembre del mismo año.
A diferencia de su estreno la dirección aportó (tal y como lo hizo en el Principal) que se apoyo en un tratamiento espacial inusual fragmentado donde la ubicación de cada espectador permitía lecturas heterogéneas del discurso escénico como de lo que era la formulación compositiva de los actores.
En esta oportunidad, casi un año posterior de su primera temporada, esta experiencia, la revaloro dentro del Teatro Nacional y verifico que su puesta en escena ya no está orientada a un puñado de espectares sino expuesta frontalmente; acá el aforo puede alcanzar una recepción cercana a 500 butacas si lo que se ve como espectáculo sigue suscribiendo el uso de elementos no verbales (escenográficos, sonoros lumínicos y de utilería) sin que pierda eficacia conceptual, estética sino que la hace contundente, lúdica y significante.
Es un trabajo de dirección que reta y sitúa coordenadas para entendidos postmodernos; hubo eficacia de ritmo, fluidez compositiva del tramado escénico y coherente correspondencia con la situación del efecto tecnológico (empleo del vídeo) para remarcar reflexiones de lo absurdo dentro de lo absurdo en lo que el público percibe como espectáculo y de lo que lee del texto escénicamente del autor.
Trabajo artístico sólido sostenido desde la base interpretativa de los histriones; en ellos hubo consciencia de cuerpo en el dimensionamiento de voz, gesto y ductilidad coreográfica. Artistas como Delbis Cardona, Rafael Gil, Betsabé Correa y Nadeschda Makagonow demostraron acoplamiento, proyección de significados y ese saber oír la respuesta de la platea. Espectáculo regio para la ciudad por uno de los grupos con osada capacidad de ser pertinentes en ?Qué decir cosas desde el escenario al tiempo de hoy?
Teatro actual cuyos ejes temáticos son lacerantes; comedia urdida para sacudir la mente de quien la ve, capaz de sacar risa porque en su entramado de comedia hay ciertamente, elementos armados con ingeniosa absurdidad plenos de tono zahiriente que provoca una risa nerviosa y que nos hace dudar después el ¿por qué me río? Con hábil filigrana del entramado diálogal se dibujan situaciones y se exponen personajes reconocibles pero multi significantes.
Soler lanza con filoso humor una profunda capacidad de urdir escenas minimalistas y tras la urdimbre es estas cada trama propone reflexiones relativas a la ausencia de humanidad en los seres, a la perdida de la inocencia en pos de un maligno progreso, remarca un mordaz reproche al mercantilismo de religiones y situar una acérrima crítica a la sociedad depredadora.
Contra El Progreso es parte de la trilogía conforma desde 2008 por obras como piezas como: Contra El Amor y Contra la Democracia tras las cuales apuntala historias individuales o compartidas con cadencias lúgubres, posición siniestra y hasta “grotesca” el armado de atmósferas de absurdidad en cuyos discurrir argumental sabe calar en gustos disímiles pero, haciéndoles deleitarse con ellas como si degustasen un té endulzado con soda cáustica.
Contra El Progreso, fue estrenada en el foso de la Sala “Anna Julia Rojas” de la UNEARTE alredor de mayo de 2011 y posteriormente insertada en la grilla del Festival de Teatro de Caracas hacia el mes de noviembre del mismo año.
A diferencia de su estreno la dirección aportó (tal y como lo hizo en el Principal) que se apoyo en un tratamiento espacial inusual fragmentado donde la ubicación de cada espectador permitía lecturas heterogéneas del discurso escénico como de lo que era la formulación compositiva de los actores.
En esta oportunidad, casi un año posterior de su primera temporada, esta experiencia, la revaloro dentro del Teatro Nacional y verifico que su puesta en escena ya no está orientada a un puñado de espectares sino expuesta frontalmente; acá el aforo puede alcanzar una recepción cercana a 500 butacas si lo que se ve como espectáculo sigue suscribiendo el uso de elementos no verbales (escenográficos, sonoros lumínicos y de utilería) sin que pierda eficacia conceptual, estética sino que la hace contundente, lúdica y significante.
Es un trabajo de dirección que reta y sitúa coordenadas para entendidos postmodernos; hubo eficacia de ritmo, fluidez compositiva del tramado escénico y coherente correspondencia con la situación del efecto tecnológico (empleo del vídeo) para remarcar reflexiones de lo absurdo dentro de lo absurdo en lo que el público percibe como espectáculo y de lo que lee del texto escénicamente del autor.
Trabajo artístico sólido sostenido desde la base interpretativa de los histriones; en ellos hubo consciencia de cuerpo en el dimensionamiento de voz, gesto y ductilidad coreográfica. Artistas como Delbis Cardona, Rafael Gil, Betsabé Correa y Nadeschda Makagonow demostraron acoplamiento, proyección de significados y ese saber oír la respuesta de la platea. Espectáculo regio para la ciudad por uno de los grupos con osada capacidad de ser pertinentes en ?Qué decir cosas desde el escenario al tiempo de hoy?
lunes, 16 de abril de 2012
EL DIABLO EN MISA
Para la continuidad de programación mensual de Teatro de Caracas en Abril de este año 2012, la trilogía institucional cultural conformada por La Alcaldía de Caracas, el Gobierno del Distrito Capital y el Ministerio del Poder Popular para la Cultura ha desplegado una demostración de veintitrés espectáculos teatrales (para niños y niñas como para público adulto) en la re potenciación de sus espacios: Teatro Nacional, Teatro Municipal Teatro Catia, Teatro Principal y Teatro Cristo Rey. Un abanico de opciones para que, de Jueves a domingo en distintos horarios y con precios módicos e, incluso, acceso gratuito, los habitantes del Municipio Libertador y de la Gran Caracas, cuenten con alternativas de alta calidad artística en materia teatral. Prácticamente un mini festival que a modo de botón expone las distintas maneras como grupos, directores y actores afrontan el reto de lo escénico y que evidencia la pluralidad creativa que tiene nuestro teatro.
Dentro de El Teatro Municipal, se repuso la solvente propuesta espectacular de la compañía Román Chalbaud Producciones bajo dirección del afamado cineasta y dramaturgo, el maestro Román Chalbaud de la pieza de uno de los dramaturgos más connotados del país. Me refiero a la obra El diablo en misa del autor barquisimetano, Gilberto Agüero (1940; de quien le conocemos pieza como Ciclón sobre los barcos de papel (1966); La pequeña Lulú (1968); El gallinero (1968); Amelia de segunda mano (estrenada por El Nuevo Grupo en 1970) o, Mono con revolver (2008) por solo citar parte de su legado que excede las cuarenta piezas.
Autor que la investigación y la crítica debe estudiarlo más en profundidad por su legado y aporte a la dramaturgia nacional; de igual forma, debería ser de alto interés para las editoriales del estado (léase, Fundarte, Monte Ávila Editores y/o El Perro y la Rana a fin que acometan la empresa de publicar su obra de forma coherente). En todo caso, Agüero es autor capital en un teatro dominado por la dramaturgia caraqueña pero que, ha sabido estar presente con el oficio y estar siempre cáustico como crítico que lo que conforma su particular enfoque sobre la visual de lo venezolano.
Bajo la sapiente mano de Chalbaud, propone con su pieza El diablo en misa toca con sustancial efectividad relativa a los procesos de cambio que toda sociedad aspira tras un texto, con fuerte crítica al sistema clerical que se fractura por sus predicamentos internos y con cerrado humor, como ese pequeño universos de sacerdotes en conchupancia con ciertas élite de la Iglesia Católica se presta desde la corrupción moral a lo ideológica en vez de atender lo propio de su misión con su feligresía.
Si bien Agüero coloca elementos de ficción dentro de la trama para desvelar los devaneos de un sector eclesiástico (nacional o, de mayor proyección si vemos con actitud crítica algunos manos caminos que se han dado desde los encumbrados cargos de la curia pontificia en El Vaticano hasta lo soterrado que puede quedar silente dentro de la más humilde de sus parroquia que hace vida junto al pueblo en cualquier región del país) no deja de lado los aspectos de una ruda realidad que, a veces leemos como escándalos en los medios impresos o televisivos que va de pederastia a utilizar el púlpito como plataforma ideologizadora a favor de un poderes opresivos.
No hablaré de la trama pero si diré que la eficacia dramatúrgica dada por Agüero fue capaz de poner a pensar a más de uno. Ello queda mucho más enfatizado por el loable y profesional trabajo de puesta en escena de Chalbaud. Con austeridad de efectos, con la aguda mirada del hombre de cine que sabe ganar potencia signica a la polivalencia de los códigos escénicos porque apela a la contundente respuesta histriónica dada por una plantilla actoral conformada por Hans Cristopher, Alexander Dolorzano, Norma Monasterios y César Augusto Roa quienes lucieron sobrios en la caracterización de sus respectivos papeles, clara por el nervio y seguridad demostrado sobre las tablas y porque fueron eficientes a través de cada escena, secuencia de acción dramática y tejido dialogal; evidenciaron que no había lugar para la improvisación articulando una eficaz planta de movimientos que permitió que la hora y media de su representación fuese aplomada, dúctil y escénicamente fuese contundente.
El diablo en misa es otra gran pieza que, sin duda deberá conformar parte de los montajes que se aspiran ver dentro de la futura programación del II Festival de Teatro de Caracas en este año, que junto al otro montaje Muñequita Linda de Luís Brito García (visto en la Sala “Anna Julia Rojas” de la UNEARTE dentro del marco de la FILVEN- 2012) crean ese sentido de gusto y complacencia por ver como nuestro teatro “criollo” puede ser escenificado con dignidad, con gran talante artístico y de seguir siendo pertinente para un público que estoy seguro, quiere más de lo nuestro y no tanta chatarra comercial o exceso de dramaturgia ligera. ¡Un aplauso al elenco, al autor y al grupo junto a su director por esta excelente propuesta que se regala a la ciudad!
Dentro de El Teatro Municipal, se repuso la solvente propuesta espectacular de la compañía Román Chalbaud Producciones bajo dirección del afamado cineasta y dramaturgo, el maestro Román Chalbaud de la pieza de uno de los dramaturgos más connotados del país. Me refiero a la obra El diablo en misa del autor barquisimetano, Gilberto Agüero (1940; de quien le conocemos pieza como Ciclón sobre los barcos de papel (1966); La pequeña Lulú (1968); El gallinero (1968); Amelia de segunda mano (estrenada por El Nuevo Grupo en 1970) o, Mono con revolver (2008) por solo citar parte de su legado que excede las cuarenta piezas.
Autor que la investigación y la crítica debe estudiarlo más en profundidad por su legado y aporte a la dramaturgia nacional; de igual forma, debería ser de alto interés para las editoriales del estado (léase, Fundarte, Monte Ávila Editores y/o El Perro y la Rana a fin que acometan la empresa de publicar su obra de forma coherente). En todo caso, Agüero es autor capital en un teatro dominado por la dramaturgia caraqueña pero que, ha sabido estar presente con el oficio y estar siempre cáustico como crítico que lo que conforma su particular enfoque sobre la visual de lo venezolano.
Bajo la sapiente mano de Chalbaud, propone con su pieza El diablo en misa toca con sustancial efectividad relativa a los procesos de cambio que toda sociedad aspira tras un texto, con fuerte crítica al sistema clerical que se fractura por sus predicamentos internos y con cerrado humor, como ese pequeño universos de sacerdotes en conchupancia con ciertas élite de la Iglesia Católica se presta desde la corrupción moral a lo ideológica en vez de atender lo propio de su misión con su feligresía.
Si bien Agüero coloca elementos de ficción dentro de la trama para desvelar los devaneos de un sector eclesiástico (nacional o, de mayor proyección si vemos con actitud crítica algunos manos caminos que se han dado desde los encumbrados cargos de la curia pontificia en El Vaticano hasta lo soterrado que puede quedar silente dentro de la más humilde de sus parroquia que hace vida junto al pueblo en cualquier región del país) no deja de lado los aspectos de una ruda realidad que, a veces leemos como escándalos en los medios impresos o televisivos que va de pederastia a utilizar el púlpito como plataforma ideologizadora a favor de un poderes opresivos.
No hablaré de la trama pero si diré que la eficacia dramatúrgica dada por Agüero fue capaz de poner a pensar a más de uno. Ello queda mucho más enfatizado por el loable y profesional trabajo de puesta en escena de Chalbaud. Con austeridad de efectos, con la aguda mirada del hombre de cine que sabe ganar potencia signica a la polivalencia de los códigos escénicos porque apela a la contundente respuesta histriónica dada por una plantilla actoral conformada por Hans Cristopher, Alexander Dolorzano, Norma Monasterios y César Augusto Roa quienes lucieron sobrios en la caracterización de sus respectivos papeles, clara por el nervio y seguridad demostrado sobre las tablas y porque fueron eficientes a través de cada escena, secuencia de acción dramática y tejido dialogal; evidenciaron que no había lugar para la improvisación articulando una eficaz planta de movimientos que permitió que la hora y media de su representación fuese aplomada, dúctil y escénicamente fuese contundente.
El diablo en misa es otra gran pieza que, sin duda deberá conformar parte de los montajes que se aspiran ver dentro de la futura programación del II Festival de Teatro de Caracas en este año, que junto al otro montaje Muñequita Linda de Luís Brito García (visto en la Sala “Anna Julia Rojas” de la UNEARTE dentro del marco de la FILVEN- 2012) crean ese sentido de gusto y complacencia por ver como nuestro teatro “criollo” puede ser escenificado con dignidad, con gran talante artístico y de seguir siendo pertinente para un público que estoy seguro, quiere más de lo nuestro y no tanta chatarra comercial o exceso de dramaturgia ligera. ¡Un aplauso al elenco, al autor y al grupo junto a su director por esta excelente propuesta que se regala a la ciudad!
lunes, 9 de abril de 2012
CARACAS: ¡VITRINA MUNICIPAL DE TEATRO 2012!
Por décadas, nuestra urbe no ha contado con una actividad concertada de salas teatrales, es especial, la que conforman la del sector del centro –oeste. Desde la apatía gobiernos de turnos pasando por una aguda ineficacia en materia de políticas culturales de instituciones municipales a lo que debía ser la Dirección de Cultura de la Gobernación. Mucha acción espasmódica pero escasos planes como proyectos en materia artístico cultural con propósito de animar permanente teatros y salas bajo su jurisdicción; ¿y qué decir sobre gestar una programación para los teatros, salas y espacios como la calle, plazas y boulevares? Ello incidió en que el ciudadano no pudiese tener un tanto un sentido de apropiación como de estar consciente que podía acceder a entornos propios donde con seguridad se le hubiese garantizado ese obligante solaz sino de dotarle de esparcimiento diverso con lo que propio de la danza, la música, la plástica, las artes escénicas como expresiones de cultura urbana.
En un algo que se intuye como práctica de una política continua fácilmente constable en otras capitales de habla hispana donde la población cuenta con un ambiente cultural rico en sus zonas emblemáticas que actúan como incentivo para el turismo o como expresión de retribuirle al contribuyente de una vida cultural dinamizada que le gana potencia a la inseguridad y que aspira a garantizar lugares para el reconocimiento del ciudadano con su entorno gracias a que junto a ellos esta el alma viva del arte, la cultura y las tradiciones urbanas. Es reunificar el sentido identitario de la urbe.
Con todo, en Caracas se ha producido un cambio. Desde el pasado año, bajo el reentendido que poseemos edificaciones teatrales centenarias (cerradas o en estado de refacción; otras, rescatadas pero dirigidas más a otros fines) así de una diversidad de espacios no convencionales se hizo un giro de timón desde las esferas de Fundarte / como de la visual del Alcalde del Municipio Libertador y se decidió insuflar una vigorosa red cultural como artística que cuenta con programación asertiva que más rápido de lo que esperaban devolvió lo que era reclamo callado de los ciudadanos por contar con esos espacios activados. Ya tras 5 meses de correcta intervención se han unido cabos y no resulta difícil oír a los caraqueños que por el centro: “¡es la movida!”. Al acercase sin saber que buscar para ver, hallaremos activados esos espacios con teatro y música –por solo indicar un algo- confirmándonos que recate y apertura de teatros, salas y espacios es algo imposible de soslayar. Todos, habitantes o no del municipio Libertador lo han dio reconociendo porque son lugares “para el buen vivir”. Salas abiertas y rebosantes de espectadores; espacios de calle humanizados para que el arte y la cultura sean para y por el pueblo.
Si usted amigo lector no lo ha comprobado, primero, debe acercarse al notorio éxito del rescate y reapertura del Teatro Principal (Plaza Bolívar) o del teatro Catia; con aceleradas refacciones los cosos centenarios como El Municipal y El Nacional ya tienen sus puertas abiertas con precios mas que super solidarios y una programación envidiable. Si se aproxima a la populosa zona de El 23 de Enero verá como la arquitectura del Teatro Cristo Rey no solo esta remozada sino que ofrece alternativas para propios y extraños. Inclúyase la reformulación de la Plaza Diego Ibarra, de boulevares como el de Sabana Grande, Cementerio y Pérez Bonalde o, Plaza Los Museos. Segundo, ya debió haber oído lo que fue la campanada del Festival de Teatro de Caracas. Tercero, la implementación de la Red Municipal de Teatro que oferta semanalmente una programación consultable denominada: Caracas es Puro Teatro. Concluiré diciendo que ¡Caracas ostenta una vitrina envidiable como la que se da en otras zonas de su geografía! Y ¿por qué no?, a la par de otras urbes de la región sudamericana.
Publicado en:
Ciudad CCS / 26.03.2012 / p. 22 / Cultura / CARACASESTEATRO
JOSEFINA, LA VIAJERA
Uno de los espectáculos de mayor relieve dentro de lo que ha sido la programación de La Red Municipal de Teatro y exhibida en el Teatro Catia (aparte de sus presentaciones en la sala “Alberto de Paz y Mateos” como del Teatro Municipal) fue el monólogo Josefina, La viajera expuesto por la prestigiosa agrupación cubana El Público, bajo dirección de su director artístico, el maestro, Carlos Díaz ( La Habana , 1955) y con la destacada performance histriónica de Osvaldo Doimeadios que expuso con seguridad compositiva y lúcida sapiencia técnica el reto de encarnar a este deleitoso personaje que, por espacio de hora y media magnetizó la atención de la platea. Un soberbio espectáculo teatral que contó con la perspicaz organización de La Alcaldía de Caracas (Fundarte), el Gobierno del Distrito Capital y el Ministerio del Poder Popular para la Cultura como mecanismo de hacer accesible la presencia de lo internacional teatral con alta calidad para el pueblo.
Josefina, La viajera pertenece al dramaturgo Abilio Estévez (1954) en cuya trama se ve discurrir a la centenaria Josefina nacida en la parte oriental de la isla. Ella vive una suerte de desasosiego, sueño y fracaso personal desde finales del s. XIX hasta una parte del s. XX. Tras ese periplo personal descubrimos no solo su propio sino que se descubre como ella coloca ante la mirada del otro, el valor de “lo cubano”, de ese interrogarse sobre “un adentro y un afuera” de lo propio nacional pero hilado con los sentimientos del desarraigo en cuanto a saberse o no cubana frente a los procesos de cambio de su país. Tentadora metáfora entorno al exilio interior de un personaje que especie de ola crepitante sobre la arena de lo existencial, empuja y re empuja el devenir de la conciencia de Josefina ante la permanencia de una angustia transformada en preguntas a la memoria y el olvido.
Como trabajo teatral afirmo –sin excesos de loas- que la dupla Díaz / Doimeadios lograron cuajar sobre las tablas del Teatro Catia, un desenfadado como estremecedor monólogo que supo exponer las líneas y búsquedas artísticas de un colectivo cuyo renombre ha calado con peso propio a lo largo de los últimos veinte años dentro de las tablas latinoamericanas. Colectivo que inició su actividad escénica hacia mediados de los años noventa con su “Trilogía de Teatro Norteamericano” para pasar con tenacidad, investigación y fructífero esfuerzo a recorrer no solo la dramaturgia mundial sino por la escenificación de autores cubanos contemporáneos y cuya cosecha ya está cercana o han pasado la treintena de montajes.
Sobre la presencia e incidencia del quehacer teatral de La Habana de Carlos Díaz y su grupo El Público hallé el comentario emitido por la teatróloga, Vivian Martínez Tabares en Pensar el TEATRO en voz alta (2008:48) lo siguiente: “El público, un título emblemático que más que un texto, un nuevo estreno de una conocida revista especializada o la vocación de conquistar el auditorio, representa el nacimiento «oficial» de tu «nuevo» grupo (…) que emerge con cuatro obras en repertorio y un estreno del ritual Jean Genet…”
La dirección Carlos Díaz indagó con el empleo de lo “travestí”, máscaras, el no rebuscamiento y si en el énfasis de la fuerza del actor para hacer sustantiva la comunicación con el espectador. Apeló con discreción a lo lumínico y una ambientación parca que permitió la buena labor del histrión quien acompañados de cuatro figurantes (visitaciones de Josefina: Laura González, Osvaldo Hernández, Ángel Ariel González y Rolando Boet) que sustentaron acciones coreográficas y énfasis en elementos no verbales a fin de conducir la puesta por un sentido de unidad conceptual preciso. He allí que la acción del actor Doimeadios se articuló con matices de doble connotación, silencios que subrayan entendidos así como vital capacidad física, vocal y gestual para dimensionar autenticidad lo que evocaba o sugería el personaje. La recompensa: ¡un merecido aplauso del público por tan regia caracterización!
Josefina, La viajera pertenece al dramaturgo Abilio Estévez (1954) en cuya trama se ve discurrir a la centenaria Josefina nacida en la parte oriental de la isla. Ella vive una suerte de desasosiego, sueño y fracaso personal desde finales del s. XIX hasta una parte del s. XX. Tras ese periplo personal descubrimos no solo su propio sino que se descubre como ella coloca ante la mirada del otro, el valor de “lo cubano”, de ese interrogarse sobre “un adentro y un afuera” de lo propio nacional pero hilado con los sentimientos del desarraigo en cuanto a saberse o no cubana frente a los procesos de cambio de su país. Tentadora metáfora entorno al exilio interior de un personaje que especie de ola crepitante sobre la arena de lo existencial, empuja y re empuja el devenir de la conciencia de Josefina ante la permanencia de una angustia transformada en preguntas a la memoria y el olvido.
Como trabajo teatral afirmo –sin excesos de loas- que la dupla Díaz / Doimeadios lograron cuajar sobre las tablas del Teatro Catia, un desenfadado como estremecedor monólogo que supo exponer las líneas y búsquedas artísticas de un colectivo cuyo renombre ha calado con peso propio a lo largo de los últimos veinte años dentro de las tablas latinoamericanas. Colectivo que inició su actividad escénica hacia mediados de los años noventa con su “Trilogía de Teatro Norteamericano” para pasar con tenacidad, investigación y fructífero esfuerzo a recorrer no solo la dramaturgia mundial sino por la escenificación de autores cubanos contemporáneos y cuya cosecha ya está cercana o han pasado la treintena de montajes.
Sobre la presencia e incidencia del quehacer teatral de La Habana de Carlos Díaz y su grupo El Público hallé el comentario emitido por la teatróloga, Vivian Martínez Tabares en Pensar el TEATRO en voz alta (2008:48) lo siguiente: “El público, un título emblemático que más que un texto, un nuevo estreno de una conocida revista especializada o la vocación de conquistar el auditorio, representa el nacimiento «oficial» de tu «nuevo» grupo (…) que emerge con cuatro obras en repertorio y un estreno del ritual Jean Genet…”
La dirección Carlos Díaz indagó con el empleo de lo “travestí”, máscaras, el no rebuscamiento y si en el énfasis de la fuerza del actor para hacer sustantiva la comunicación con el espectador. Apeló con discreción a lo lumínico y una ambientación parca que permitió la buena labor del histrión quien acompañados de cuatro figurantes (visitaciones de Josefina: Laura González, Osvaldo Hernández, Ángel Ariel González y Rolando Boet) que sustentaron acciones coreográficas y énfasis en elementos no verbales a fin de conducir la puesta por un sentido de unidad conceptual preciso. He allí que la acción del actor Doimeadios se articuló con matices de doble connotación, silencios que subrayan entendidos así como vital capacidad física, vocal y gestual para dimensionar autenticidad lo que evocaba o sugería el personaje. La recompensa: ¡un merecido aplauso del público por tan regia caracterización!
viernes, 16 de marzo de 2012
TEATROS, SALAS Y PROGRAMACION
El trimestre Enero –Marzo, ha estado animado en materia de reposiciones, estrenos y activación del circuito escénico de la Gran Caracas. Nadie puede decir que no hay teatro para ver y ello se constata no solo al revisar la cartelera que vemos en un medio impreso de circulación nacional que suma un conglomerado de salas y espacios culturales (bajo Cámara donde distintos circuitos teatrales como: Teatro Trasnocho, Escena 8, Teatrex, Teatro Millenium en Los Naranjos y hasta el Laboratorio Teatral “Anna Julia Rojas" se abren como punto focal para un segmento del público. Otras salas como las que ofrece: Corp Group (en Los Palos Grandes), el Ateneo de El Hatillo exhiben una vario pinta cantidad de espectáculos, montajes, trabajos performánticos y hasta lecturas dramatizadas. Agréguese, el Ateneo de Caracas en Colinas de La Florida y hay más para sumar.
Salas y espacio. Espacios y programaciones expuesto como oferta de consumo teatral que abre compás a un teatro “digestivo” a un teatro experimental o de teatro de autoría nacional a teatro de autores foráneos donde agrupaciones y colectivos emergentes buscan calar ante la mirada del espectador que paga para ver o, que asiste por gratuidad ante una marquesina con opciones. Todos teniendo cabida porque quienes sucrribe esta nota detalla que hay grupos con trayectoria a compañías de reciente data incluyéndose, hasta lo planificado por la Compañía Nacional de Teatro.
Y, ¡ojo!, es solo que lo que se percibe fuera de ámbitos institucionales culturales que, por razones aún extrañas, no promocionan / publicitan su oferta escénica con la persistencia semanal de la cartelera unificada que vemos semana a semana en ese medio al cual aludí. Casi alternativamente, en otro medio impreso municipal, la Red Municipal de Teatro (Alcaldía de Caracas / Fundarte) está haciendo lo propio. Ya desde finales de noviembre de 2011 (post Festival de Teatro de Caracas) se ha visto la dinamización de los dos teatros centenarios: el “Coliseo de Cipreses” (Teatro Nacional) y Teatro Municipal, el recientemente rescatado Teatro Principal (bajo dominio administrativo de Fundapatrimonio), el Teatro Cristo Rey en el la populosa zona de el 23 de Enero, y de más reciente, inauguración (rescatado) el Teatro Catia. Un circuito que ya es red. Un circuito que empieza a calibrar con montajes ya visto (pero que atraen en gran masa a los caraqueños a confrontar grupos y compañías con trabajos escénicos donde sainetes a piezas, de monólogos a reposiciones de teatro de autores como César Rengifo o Román Chalbaud, por solo indicar un algo estructuran
Por ejemplo, si hago a vuelo rasante están espacios / salas que operan bajo directrices y políticas institucionales públicas o privadas, que responden a criterios programáticos y/o armar temporadas ya que son un grupo con teatro propio o, de salas supeditadas a una órbita programático como el CELARG (con dos buenas salas que pueden sumar cerca de un aforo de 400 butacas) y su Sala Experimental, el Teatro César Rengifo” en el casco colonial de Petare, la Sala de Teatro Experimental de Teatro en Los Chaguaramos, el Teatro San Martín de Caracas, la sala de la Asociación Cultural Humboldt, hasta podría decirse que las salas del Teatro Teresa Carreño que, de cuando exhibe una que otra propuesta teatral.
Se suma, con esporádicos montajes (anunciados o promocionados más que publicitados aquí y allá) dentro de lo planificado como actividades por grupos como Altosf (con espacio propio en el Sótano 1 de Parque Central), lo que el público capitalino aspira sea algo de impacto a través del flamante Teatro Chacao; un espacio -que aún no conozco- como la Caja Negra en los predios de la Universidad Metropolitana en la Urbina; y la dinámica programación las salas (de Conciertos, “Horacio Petersón” y “Anna Julia Rojas” de la Universidad nacional Experimental de las Artes (UNEARTE; antiguo Ateneo de Caracas) en Los Caobos; una alicaída programación en la Sala “Alberto de Paz y Mateos” en la Florida donde el IAEM junto con la Red Nacional de Teatro –e, intuimos, que se sumará a lo programático de la Alcaldía de Caracas por medio de la Red Municipal de Teatro; las tres salas de la Casa del Artista y finalmente, como una diversidad de espacios alternativos que va de anfiteatros a lo que fue conocido como la Sala A Teatro / antigua AVEPROTE ubicada en la Plaza Los Museos).
Si sumásemos el universo del aforo / butacas en la región capital a su máxima potencia, implicaría que, la relación teatros / salas / butacas haría que el efecto taquilla de retorno fuese atractivo y que en materia de oferta / consumo se activaría a favor de crear una cultura permanente de ver y degustar teatro. Solo queda que todos, al unísono se pudiesen sentar en eso que llaman por ahí “mesa de trabajo” y estoy convencido que la ecuación daría no relatividades sino leyes.
Caracas, Marzo 2012
Salas y espacio. Espacios y programaciones expuesto como oferta de consumo teatral que abre compás a un teatro “digestivo” a un teatro experimental o de teatro de autoría nacional a teatro de autores foráneos donde agrupaciones y colectivos emergentes buscan calar ante la mirada del espectador que paga para ver o, que asiste por gratuidad ante una marquesina con opciones. Todos teniendo cabida porque quienes sucrribe esta nota detalla que hay grupos con trayectoria a compañías de reciente data incluyéndose, hasta lo planificado por la Compañía Nacional de Teatro.
Y, ¡ojo!, es solo que lo que se percibe fuera de ámbitos institucionales culturales que, por razones aún extrañas, no promocionan / publicitan su oferta escénica con la persistencia semanal de la cartelera unificada que vemos semana a semana en ese medio al cual aludí. Casi alternativamente, en otro medio impreso municipal, la Red Municipal de Teatro (Alcaldía de Caracas / Fundarte) está haciendo lo propio. Ya desde finales de noviembre de 2011 (post Festival de Teatro de Caracas) se ha visto la dinamización de los dos teatros centenarios: el “Coliseo de Cipreses” (Teatro Nacional) y Teatro Municipal, el recientemente rescatado Teatro Principal (bajo dominio administrativo de Fundapatrimonio), el Teatro Cristo Rey en el la populosa zona de el 23 de Enero, y de más reciente, inauguración (rescatado) el Teatro Catia. Un circuito que ya es red. Un circuito que empieza a calibrar con montajes ya visto (pero que atraen en gran masa a los caraqueños a confrontar grupos y compañías con trabajos escénicos donde sainetes a piezas, de monólogos a reposiciones de teatro de autores como César Rengifo o Román Chalbaud, por solo indicar un algo estructuran
Por ejemplo, si hago a vuelo rasante están espacios / salas que operan bajo directrices y políticas institucionales públicas o privadas, que responden a criterios programáticos y/o armar temporadas ya que son un grupo con teatro propio o, de salas supeditadas a una órbita programático como el CELARG (con dos buenas salas que pueden sumar cerca de un aforo de 400 butacas) y su Sala Experimental, el Teatro César Rengifo” en el casco colonial de Petare, la Sala de Teatro Experimental de Teatro en Los Chaguaramos, el Teatro San Martín de Caracas, la sala de la Asociación Cultural Humboldt, hasta podría decirse que las salas del Teatro Teresa Carreño que, de cuando exhibe una que otra propuesta teatral.
Se suma, con esporádicos montajes (anunciados o promocionados más que publicitados aquí y allá) dentro de lo planificado como actividades por grupos como Altosf (con espacio propio en el Sótano 1 de Parque Central), lo que el público capitalino aspira sea algo de impacto a través del flamante Teatro Chacao; un espacio -que aún no conozco- como la Caja Negra en los predios de la Universidad Metropolitana en la Urbina; y la dinámica programación las salas (de Conciertos, “Horacio Petersón” y “Anna Julia Rojas” de la Universidad nacional Experimental de las Artes (UNEARTE; antiguo Ateneo de Caracas) en Los Caobos; una alicaída programación en la Sala “Alberto de Paz y Mateos” en la Florida donde el IAEM junto con la Red Nacional de Teatro –e, intuimos, que se sumará a lo programático de la Alcaldía de Caracas por medio de la Red Municipal de Teatro; las tres salas de la Casa del Artista y finalmente, como una diversidad de espacios alternativos que va de anfiteatros a lo que fue conocido como la Sala A Teatro / antigua AVEPROTE ubicada en la Plaza Los Museos).
Si sumásemos el universo del aforo / butacas en la región capital a su máxima potencia, implicaría que, la relación teatros / salas / butacas haría que el efecto taquilla de retorno fuese atractivo y que en materia de oferta / consumo se activaría a favor de crear una cultura permanente de ver y degustar teatro. Solo queda que todos, al unísono se pudiesen sentar en eso que llaman por ahí “mesa de trabajo” y estoy convencido que la ecuación daría no relatividades sino leyes.
Caracas, Marzo 2012
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
